Maestro Eduardo Segoviano Cuevas
escultor
Nació en la ciudad de Guadalajara en el estado de Jalisco, República Mexicana, el 21 de octubre de 1914, en una época difícil para México, lleno de conflictos económicos, políticos y religiosos.
Su madre le inculcó la religión católica, así como a sus dos hermanos con quienes siempre tuvo buena relación, pues era una familia con buenos principios; también estudio los conocimientos elementales en escuelas tipo rural, donde además disfruto del campo y aprendió a conocer la naturaleza, así como el respeto a sus mayores.
Aprendió el oficio de su padre que fue escultor, ayudándole desde muy joven en el taller, conociendo los materiales, las herramientas y siguiendo todas las indicaciones que su padre le daba.
Durante la presidencia de Plutarco Elías Calles, se mudó la familia Segoviano a la ciudad de México alrededor de 1932, residiendo en el centro de la ciudad, donde siguió trabajando con su padre en los talleres que lo contrataban. El vivir en el primer cuadro de la ciudad, le permitió asistir al Colegio de San Carlos y a la Esmeralda, donde incrementó sus estudios de arte y su afición a la buena lectura. En estos recintos conoció a otros grandes artistas de su época, como al pintor Gerardo Murillo y David Alfaro Siqueiros, a los escultores José Luis Cuevas y Francisco Toledo.
Dada la relación que le proporcionó su estudio y trabajo, conoció muchas personas del medio artístico y con ello también se inició en la actuación, donde conoció gente de la ANDA, a la cual se afilió e inclusive llegó a pertenecer al comité directivo, también incursionó en la televisión, siendo pionero en el canal 11, además obtuvo algunos papeles en varias películas y actuó en obras de teatro en la capital.
Entre las obras en las cuales actuó, estuvo en "Fuente Ovejuna", "GYPSY", "La muerte de Juárez", "Homenaje a Grecia", entre otras, en el Cine realizó varios papeles secundarios, cabe mencionar con profunda tristeza que su obra de caballete como pintor ha desaparecido.
Entre las obras en las cuales actuó, estuvo en "Fuente Ovejuna", "GYPSY", "La muerte de Juárez", "Homenaje a Grecia", entre otras, en el Cine realizó varios papeles secundarios, cabe mencionar con profunda tristeza que su obra de caballete como pintor ha desaparecido.
En el año de 1939 se casó con la señora Francia Luque Villagómez, con quién procreó 10 hijos y 2 hijas, habiendo fallecido una de las mujercitas a muy temprana edad. Cabe mencionar que todos sus hijos dibujan, pintan o esculpen, y en alguna ocasión trabajaron con él, desafortunadamente no tuvo capacidad didáctica y no supo transmitir sus conocimientos, aunque haya sido un magnífico orador, cuentista y declamador, y de ello lo constataron familiares, amigos y varios estudiantes que tuvo en grupos dentro de su casa.
Otra virtud que tenía el maestro Segoviano, era que sabía leer entre líneas, su capacidad imaginativa le permitía suponer o plantear situaciones históricas no enunciadas, cuyos razonamientos requerían de mucha lectura, comprensión, experiencia y percepción, por lo que a neófitos y eruditos, les agradaba su compañía. Sin embargo, en él se encontraba una crítica muy aguda y directa, que le ocasionó resentimientos a quienes las dirigió, no obstante, ante mujeres jóvenes y guapas, era muy suave y lisonjero.
Con su familia no fue exigente, ni dedicado, era bastante tolerante y despreocupado, no obstante le gustaba efectuar reuniones familiares, sobre todo grandes fiestas, donde todos los asistentes siempre quedaban muy halagados, en las cuales toda su familia aportaba su tiempo y creatividad, desde los exquisitos manjares dignos del más exigente paladar que preparaba Doña Fanny su esposa, hasta la decoración adecuada a la ocasión que realizaban sus hijos; dentro de la fiesta siempre en el clímax de ellas, Don Eduardo participaba con declamaciones y cantos, ya que poseía una voz entonada y bien timbrada de bajo profundo.
En cuanto a su trabajo de escultor, podemos señalar que ha dejado una gran obra de primera, con características primordiales del arte clásico, lo que hizo llenar de asombro a cuantos la conocieron, pues basado en sus conocimientos anatómicos y psíquicos, hizo que sus bajorrelieves y esculturas tuvieran expresiones tan reales, que obligaban a quienes veían sus obras, a contemplarlas con admiración.
Mucha de su obra fue realizada en talleres como Sordo Noriega y Ponzanelli, en donde le permitían manejar mármoles y piedras diversas de gran tamaño y enorme peso.
Por citar algunas de ellas como ejemplo del arte que nos legó, está el escudo del águila nacional, que se encuentra en la fachada principal del edificio de la Secretaría de Relaciones Exteriores, donde supo imprimir en su obra sentimiento y belleza, la cual tiene unas características muy peculiares, así como la fuerza de un animal capaz de haber fundado toda una nación.
Otra obra extraordinaria, fue el busto en bronce del músico austriaco Gustav Mahler, que realizó bajo la iniciativa de uno de sus hijos, la que ha dejado impresionado a cuantos la han visto, empezando por la propia Sociedad Mahler de México, quienes aseguran es la mejor figura realizada de cuantas existen, en ella representó el gesto del ímpetu que imprimió a su obra musical, dándole a la figura una ligera expresión dubitativa e insolente.
Como buen conocedor del arte sacro, puesto que mucha de su obra la realizó para mausoleos y tumbas de varios panteones, y que además, siendo un profundo Mariano, creó diversas figuras de la Virgen Guadalupana, siendo una de las más destacadas la realizada en bronce de 70 centímetros, que le regaló a su esposa y que se encontraba en la entrada de su casa, la cual es una figura estilizada, sin mucho adorno, pero tiene la sensibilidad de una mujer morena, con sentido de paz y gracia, que cuando uno la ve, provoca un estado de contemplación, llegando a crear una especie de estado de santidad. Otra figura de la Virgen de Guadalupe la realizó en marfil, de 5 por 1.2 centímetros y su mérito mayor fue que la realizó acabando de haber sido operado de cataratas en los ojos y según el mismo dijo, la esculpió a manera de práctica. Tiempo después realizó la mejor escultura de 18 centímetros en pasta, de la Guadalupana, con una precisión de detalles y calidad inigualable, cuya magnífica factura llena de admiración a quienes la ven.
Cabe mencionar que para agradecerle al médico que le operó los ojos, realizó un busto en marfil y en bronce de Don Quijote, único e increíblemente diseñado, habiéndole dado las facciones clásicas del personaje de Cervantes, con una sensibilidad e inspiración al proporcionarle sobre el lado derecho del rostro una expresión de locura y en el otro lado una actitud de inteligencia, cuyo conjunto no deja duda de la figura a quién representa.
Dentro de toda su obra, existen muchos ángeles y santos, pero dado su carácter afable, desprendido y auto-suficiente, no firmaba la mayoría de sus obras, las cuales son ahora difícil de aclarar en donde se encuentran, muchas de sus obras sé está en el extranjero (Estados Unidos, Jamaica, Haití, Panamá y Puerto Rico), otras más en colecciones particulares, Conventos, Iglesias y Panteones, pero todos aquellos que lo conocieron saben que fue un verdadero maestro y su partida el 6 de marzo del 2002, será una perdida irreparable.
Tengo un busto que al parecer esculpió el maestro, me encantaría autentificarlo, existe algún numero o correo de contacto, gracias.
ResponderEliminarEl autor de este blog falleció el año pasado a consecuencia del COVID, pero yo puedo ayudarte a autentificar la obra que dices tener. el Maestro era mi abuelo. escríbeme con fotos de la escultura al correo jorge.sgvn@gmail.com
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